Continuamente (por desgracia) oigo y leo historias de lactancias frustradas, complicadas o con frecuentes problemas. Mujeres valientes que hacen frente a las dificultades para sacar adelante sus lactancias (independientemente de que lo consigan o no) y, que además, lo cuentan.
Por lo que solía pensar que sería una frivolidad hablar de lo bien que me ha ido a mí entre tanto sufrimiento...
Pero he cambiado el chip, creo que es realmente importante que mujeres que hemos conseguido una lactancia placentera desde el primer momento, hablemos de ello, contemos que es posible, que ¡se puede!.
Así que ahí va mi historia:

