Que estamos en crisis, a estas alturas, nadie lo puede negar. Que, además de económica, se trata de una crisis política y social, es evidente. Y a nadie se le escapa que, lejos de ser un hecho aislado, la situación se repite, en menor o mayor medida, por todo el mundo.
Estamos viviendo una época de desequilibrios a nivel global. Nuevas desigualdades se suman a las injusticias de siempre, luchas ya antiguas se vuelven más violentas, se vulneran derechos humanos, de la infancia, de la mujer... Premios Nobel de la Paz se olvidan de lo que esa palabra significa... Estafas, sobornos, corrupción, revueltas, represión, masacres, dictaduras, enfrentamientos, armas, guerrillas, disputas, maltratos, peleas, guerras, hambre, miseria, discriminación, precariedad, abusos, ...